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Vuelta a la rutina: cómo ayudar a tu perro a adaptarse después del verano

Después de unas semanas de vacaciones, viajes, horarios diferentes y más tiempo juntos, septiembre supone un cambio importante no solo para nosotros, sino también para nuestros perros.

Durante el verano es habitual modificar los horarios de los paseos, las comidas o el descanso. Algunos perros pasan más tiempo acompañados, salen más veces a la calle o incluso viajan con su familia.

Por eso, cuando llega septiembre, volver progresivamente a la rutina puede ayudar a que nuestro perro se adapte mejor a los nuevos horarios y actividades.

La buena noticia es que no tiene por qué ser complicado. Con algunos pequeños ajustes podemos recuperar nuestros hábitos habituales y hacer que la transición sea mucho más sencilla.

¿Los perros necesitan una rutina?

Sí. Aunque cada perro tiene sus propias necesidades y personalidad, mantener cierta regularidad en aspectos como los horarios de comida, paseos, descanso y actividad puede ayudarles a saber qué esperar de su día.

Los perros son animales muy sensibles a los cambios en su entorno y a nuestros propios hábitos. Por eso, después de un verano con horarios más flexibles, es normal que durante los primeros días puedan notar que algo ha cambiado.

Esto no significa necesariamente que exista un problema. Simplemente necesitan un pequeño periodo de adaptación.

¿Cómo volver a la rutina después de las vacaciones?

1. Recupera progresivamente los horarios habituales

Si durante el verano tu perro se acostaba más tarde, desayunaba a otra hora o hacía los paseos en horarios diferentes, intenta recuperar poco a poco sus horarios habituales.

No es necesario cambiarlo todo de un día para otro.

Siempre que sea posible, durante los últimos días de vacaciones puedes comenzar a acercarte progresivamente a los horarios que tendrá durante septiembre.

2. Mantén horarios regulares para las comidas

La alimentación es uno de los elementos que más fácilmente podemos incorporar a una rutina diaria.

Intenta mantener horarios relativamente estables para sus comidas y evita realizar cambios importantes en su alimentación justo cuando también está experimentando otros cambios.

Si vas a introducir un alimento nuevo, hazlo progresivamente y siguiendo las recomendaciones correspondientes.

3. Recupera sus horarios de paseo

Durante las vacaciones probablemente haya disfrutado de paseos más largos, excursiones o salidas a horas diferentes.

Con la llegada de septiembre, los horarios pueden cambiar.

Procura que siga teniendo suficiente actividad física y mental, aunque los paseos tengan que adaptarse a tus nuevas obligaciones.

Un paseo de calidad no tiene que consistir únicamente en caminar durante mucho tiempo. Dejarle olfatear, explorar y descubrir su entorno también es una forma importante de estimulación.

4. No olvides la estimulación mental

Cuando volvemos al trabajo o a nuestras obligaciones, es posible que nuestro perro pase más horas en casa.

Para compensar esos momentos, podemos incorporar actividades de estimulación mental.

Algunas opciones son:

  • Juegos de olfato
  • Juguetes interactivos
  • Búsqueda de premios
  • Sesiones cortas de entrenamiento
  • Juegos adecuados para su edad y tamaño
  • Masticables naturales apropiados

No es necesario mantenerlo entretenido durante todo el día. Lo importante es ofrecerle oportunidades adecuadas para utilizar sus sentidos y mantenerse activo.

¿Qué hacer si vuelve a quedarse solo?

Este puede ser uno de los cambios más importantes después de las vacaciones.

Si durante varias semanas ha estado acompañado prácticamente todo el día, pasar de repente a quedarse solo durante varias horas puede resultarle difícil.

Siempre que sea posible, intenta que la transición sea progresiva.

Puedes empezar con ausencias cortas y aumentar poco a poco el tiempo, siempre observando cómo responde tu perro.

También puede ser útil dejarle preparado un espacio tranquilo y seguro donde pueda descansar.

Si observas ladridos persistentes, destrozos, intentos de escapar, eliminación dentro de casa u otros comportamientos preocupantes cuando se queda solo, consulta con un veterinario o profesional especializado en comportamiento canino.

Los premios también pueden formar parte de la rutina

Los snacks pueden utilizarse como parte de diferentes actividades cotidianas.

Por ejemplo, podemos utilizarlos para reforzar un comportamiento durante una sesión de entrenamiento, realizar juegos de olfato o simplemente ofrecer un premio en un momento de calma.

En Gespetfood apostamos por snacks naturales para perros, elaborados para disfrutar de esos pequeños momentos de recompensa.

La clave está en escoger un snack adecuado para nuestro perro y ofrecerlo en cantidades apropiadas dentro de su alimentación diaria.

¿Cuánto tardará mi perro en adaptarse?

No existe un plazo universal.

Algunos perros recuperan rápidamente sus hábitos habituales, mientras que otros necesitan más tiempo, especialmente si el cambio ha sido importante.

La edad, personalidad, experiencias previas y circunstancias de cada perro influyen en su capacidad de adaptación.

Por eso, lo mejor es observarlo y realizar los cambios de manera progresiva.

Una nueva rutina también puede traer nuevos momentos juntos

La vuelta a la rutina no tiene por qué significar el final de los buenos momentos.

Podemos convertir los paseos diarios, las sesiones de entrenamiento, los juegos de olfato y los pequeños premios en momentos especiales que formen parte de nuestro día a día.

Porque aunque para nosotros septiembre signifique volver al trabajo y a los horarios habituales, para nuestro perro puede ser simplemente una nueva oportunidad para compartir tiempo juntos.