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Evita que tu perro coma nieve: riesgos y qué hacer

Ver a un perro jugar en la nieve, correr entre los copos o investigar el suelo con el hocico es una escena habitual durante una escapada a la montaña. Algunos incluso intentan comer nieve mientras juegan, por curiosidad o porque tienen sed.

Aunque una pequeña cantidad de nieve limpia no suele provocar una intoxicación, no es recomendable dejar que tu perro la coma. La nieve puede contener sal de deshielo, anticongelante, suciedad y otras sustancias perjudiciales, especialmente en carreteras, aceras y aparcamientos.

En Gespetfood te explicamos por qué debes evitar que tu perro coma nieve, cuáles son los principales riesgos y cómo actuar si sospechas que ha ingerido una sustancia peligrosa.

¿Por qué los perros comen nieve?

Existen varias razones por las que un perro puede intentar comer nieve:

  • Curiosidad: la textura y la temperatura pueden llamar su atención, especialmente si no está acostumbrado a verla.
  • Juego: algunos perros muerden los copos o recogen nieve del suelo mientras corren.
  • Sed: puede intentar beber nieve si no tiene agua disponible.
  • Exploración: olfatear y probar elementos del entorno forma parte de su comportamiento natural.

Comer nieve no significa necesariamente que tu perro tenga un problema de salud. Sin embargo, si intenta hacerlo constantemente, asegúrate de que dispone de agua y consulta con tu veterinario si también observas sed excesiva u otros cambios de comportamiento.

¿Es malo que los perros coman nieve?

Depende de la cantidad, de su estado y, sobre todo, de si está contaminada.

Una pequeña cantidad de nieve limpia puede no causar problemas en un perro sano, pero no es una fuente de hidratación recomendable ni permite conocer qué sustancias contiene. Además, comer mucha nieve puede provocar molestias digestivas en algunos animales.

El riesgo es considerablemente mayor cuando la nieve se encuentra en zonas urbanas, carreteras o lugares donde se utilizan productos químicos para eliminar el hielo.

Estos son los principales peligros que debes conocer.

1. Anticongelante: uno de los mayores peligros

El anticongelante se utiliza en vehículos y algunos de estos productos contienen etilenglicol, una sustancia extremadamente tóxica para los perros.

El problema es que puede contaminar la nieve o el agua acumulada cerca de los vehículos. Además, el sabor dulce de algunos productos puede atraer a los animales.

La intoxicación por etilenglicol puede causar daños graves en los riñones e incluso resultar mortal. Una cantidad pequeña puede ser peligrosa.

Entre los posibles signos de intoxicación se encuentran:

  • Vómitos.
  • Desorientación o comportamiento extraño.
  • Falta de coordinación.
  • Debilidad o decaimiento.
  • Aumento de la sed y de la cantidad de orina en determinadas fases.

Los síntomas pueden evolucionar con rapidez, por lo que no debes esperar a que aparezcan para actuar.

¿Qué debes hacer si sospechas que tu perro ha ingerido anticongelante?

Acude inmediatamente a un servicio veterinario de urgencias, aunque tu perro parezca encontrarse bien. No provoques el vómito ni administres remedios caseros. Si conoces el producto implicado, lleva el envase o una fotografía de la etiqueta, siempre que puedas hacerlo sin retrasar la atención.

2. Sal de deshielo y productos químicos

En carreteras, aceras, accesos a edificios y aparcamientos se pueden utilizar sales y otros productos para reducir la formación de hielo.

Si tu perro come nieve contaminada con estos productos, puede sufrir irritación digestiva y, dependiendo de la sustancia y la cantidad ingerida, una intoxicación más importante.

Además, los restos de sal pueden quedarse adheridos a las almohadillas y al pelo de las patas. Si después se lame, puede ingerir parte de esas sustancias.

Para reducir el riesgo:

  • Evita que coma nieve de carreteras, aceras y aparcamientos.
  • No permitas que lama charcos o acumulaciones de nieve junto a vehículos.
  • Al regresar del paseo, revisa sus patas.
  • Limpia las almohadillas con agua templada si tienen restos de sal o suciedad y sécalas bien.
  • Evita que se lama las patas hasta haberlas limpiado.

Si presenta vómitos, diarrea, debilidad u otros síntomas después de ingerir nieve posiblemente contaminada, contacta con tu veterinario.

3. Suciedad y microorganismos

La nieve no siempre está limpia, aunque tenga un aspecto blanco y recién caído. Puede acumular tierra, residuos, heces, orina de otros animales y microorganismos presentes en el entorno.

La ingestión de nieve contaminada puede provocar molestias digestivas y exponer al perro a sustancias que no debería ingerir.

Por eso, es preferible que beba agua potable y que utilices un recipiente de viaje durante las excursiones.

4. ¿Comer nieve puede provocar problemas digestivos?

Sí, especialmente si el perro ingiere grandes cantidades o la nieve contiene suciedad o sustancias irritantes.

Algunos perros pueden presentar molestias digestivas, vómitos o diarrea. Sin embargo, no todos los episodios se deben a la temperatura de la nieve: también es importante valorar su posible contaminación y la presencia de otros síntomas.

Si tu perro ha comido una pequeña cantidad de nieve limpia y se encuentra bien, puedes observar su comportamiento y ofrecerle agua fresca.

Si ha ingerido mucha nieve, no sabes si estaba contaminada o aparecen síntomas, consulta con tu veterinario. Si sospechas que ha ingerido anticongelante u otro producto tóxico, no esperes a que se encuentre mal.

5. Cómo evitar que tu perro coma nieve

No tienes por qué renunciar a disfrutar de la nieve con tu compañero. Con algunas precauciones puedes reducir los riesgos durante las excursiones.

Lleva siempre agua fresca. Ofrécele agua durante las pausas para que no intente saciar la sed comiendo nieve.

Evita las zonas urbanas contaminadas. Las acumulaciones de nieve cerca de coches, carreteras y aparcamientos son especialmente poco recomendables.

Supervisa el juego. Si tu perro intenta comer nieve continuamente, redirige su atención hacia un juguete o una actividad segura.

Enséñale la orden «déjalo». Practicar esta señal en casa y en entornos controlados puede ayudarte a interrumpir la conducta cuando intenta llevarse algo a la boca.

Revisa sus patas al volver. Limpia los restos de sal, barro y otros productos que puedan haberse adherido durante el paseo.

Adapta la excursión a sus necesidades. Los cachorros, los perros mayores y los animales con determinadas enfermedades pueden necesitar paseos más cortos y descansos frecuentes.

¿Qué hacer si tu perro ya ha comido nieve?

Lo primero es valorar dónde estaba la nieve y si podría contener sustancias peligrosas.

  • Si ha comido una pequeña cantidad de nieve limpia y está bien: ofrécele agua y observa su comportamiento.
  • Si ha comido nieve de una carretera o de una zona tratada con sal: contacta con tu veterinario para valorar el riesgo.
  • Si sospechas que contenía anticongelante o productos químicos: acude inmediatamente a urgencias veterinarias, aunque no presente síntomas.
  • Si tiene vómitos repetidos, debilidad, desorientación o dificultad para caminar: busca atención veterinaria urgente.

No intentes provocar el vómito ni administrar leche, aceite u otros remedios caseros. En caso de intoxicación, actuar rápidamente y seguir las indicaciones profesionales puede ser determinante.

Disfruta de la nieve con tu perro de forma segura

La nieve puede ser una experiencia fantástica para muchos perros: permite explorar nuevos olores, correr y compartir actividades al aire libre. La clave está en supervisar el juego y evitar que ingieran nieve de origen desconocido.

Lleva agua potable, elige zonas adecuadas para pasear y presta atención a las patas y al comportamiento de tu compañero después de la excursión.

En Gespetfood queremos ayudarte a disfrutar de cada aventura con información práctica para cuidar de tu mejor amigo durante todo el año.

¡Disfrutad de la nieve, jugad juntos y recordad que la mejor opción para beber siempre es el agua limpia!

 

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